Yo, la pieza que falta del puzzle.

19 Jul 2011

I feel save when you're by my side

La noche estaba estrellada, aunque desde nuestro vagón a duras penas veíamos algo fuera. Era tarde, como las cuatro de la mañana. Me resultaba difícil dormir sabiendo que tú estabas fuera de nuestro compartimento. Comencé a recordar momentos a tu lado. Millones de momentos llenos de sonrisas, magia y sobre todo amor. Recordé aquella playa en la que me hiciste la chica más feliz del universo. Todos los veinticuatro que hemos pasado juntos. Los besos de sandía. Las noches viendo películas en el ordenador. También las peleas tontas. Me entraron unas ganas profundas de abrazarte, así que salí a buscarte.
Te vi sentado en uno de esos incómodos taburetes. Estabas en medio de una conversación, tan guapo como siempre. Yo quería estar a solas contigo, pero no sabía cómo. Me hice la enfadada, pero ni tú intentaste hablar conmigo a parte, ni quien estaba contigo hizo por irse. ¿Solución? Me fui yo. Por suerte, viniste tras de mí.
Nos quedamos a solas en aquella cafetería de luz fría y precios caros. No dejaba de admirar cada una de las facciones de tu cara cuando empezaste a hablarme de una canción. Una que decía algo así como "a tu lado las estrellas no pueden verse, porque brillas más que ellas". Creo que era algo así, no me acuerdo muy bien. El caso es que era algo bonito. Después me dijiste que yo era así, y te contesté que ya lo sabía. Pusiste cara de enfurruñado y te indignaste porque ni siquiera te había preguntado por qué.
- Porque soy como una linterna - contesté.
- ¿Cómo lo sabes?
- Ya me lo habías dicho alguna vez.
- Pues no, eres la linterna que alumbra mi vida.
En ese momento, no pude evitar sonreír. Aunque después pensé "vaya, espero que no se me acaben nunca las pilas". Siempre he sabido que no sé comportarme en la mayor parte de los casos, y la última semana era un claro ejemplo de cómo, a veces, no sé comportarme. Me pregunté si aquello podría disminuir mi luz, y me asusté. Siempre me asusto. Me da miedo perderte, no ser lo suficientemente buena para ti.
Pero al final todo da igual. Sigues siendo el nombre de mi felicidad, y pase lo que pase nunca dejaré de amarte. Solo quería recordárselo al mundo, por si acaso alguien lo olvida. Tú, y yo, en tren hasta el infinito. En tren, en moto, en coche... Lo importante es que seamos tú, y yo.
Y gracias por quedarte mirándome mientras dormía...

4 perspectiva(s):

Trovador de sueños said...

La persona propietaria de tus sentimientos debe sentirse, sin duda, orgullosa; inspira unas entradas muy emotivas ;).
Me gusta, sin más, me parece muy sincera.

Pamela Costales Tiburcio said...

que linda historia, y la franqueza de tus sentimientos expuestos en cada linea.. maravilloso el amor que transpiras

Harold Diaz said...

Hermoso, ya te extrañaba.

Saludos!

Jaymay said...

Cada vez escribes mejor, pequeña. Todo bien durante tus vacaciones?