Si algún día te caes de la cama asustado, preguntándote por qué aún duermes en la misma que hace cuatro años, cuando prometías con el pelo al viento que te marcharías lejos, para volver quién sabe cuando, no lo dudes más y vete. No necesitas grandes cosas, tal vez un móvil, una cámara y muchas ganas de salir a buscar tu lugar en el mundo. Ah, y algo de dinero, sino no llegarás a ningún sitio en esta sociedad.
Si acaso te acechara el miedo a la soledad, háblale a quien quieras, a quien te importe de verdad, y pregúntale si quiere ir contigo a cualquier recóndito lugar del mundo. Y en el supuesto de que no tuviera el mismo sueño que tú, o que le pudiese el deber, no abandones tu camino, somos muchos en este inmenso planeta azul. Prepárate a vivir la vida que siempre soñaste.
No hablo de una lujosa habitación en Manhattan, con mucho glamour y fama a tu alrededor. Hablo de ese sueño de salir a buscar la historia de tu vida, esa historia que nadie ha contado nunca y que el mundo merece saber. Búscala en los lugares más insospechados, como las islas Sandwich, aunque suene a chiste. Y recuerda que no tiene por qué ser tu historia, puede ser la historia de cualquier persona con la que se cruce tu destino, cuya vida sea lo suficientemente curiosa como para aportar algo al mundo de eso que le falta. Algo como humildad, como respeto. ¿No te has cansado ya del modelo capitalista en el que todo se consigue poniéndose por encima de los demás? Sé, por primera vez, ese narrador que siempre has querido. Grita fuerte todo lo que tienes que decir, aunque no vayas a cambiar el mundo. No es necesario, basta con que hagas algo por él.
Y después, vuelve. Vuelve a tu cama, que la acabaras echando de menos. Vuelve a tu comida, tus costumbres y tu paz. Siempre vuelve, aunque te desorientes y te sientas perdido. Siempre habrá alguien esperándote, animándote desde donde esté.
No te rindas nunca en nada de lo que quieras hacer, no dejes que lo que no quieres hacer te robe tiempo. Ten el valor de decirle a esta vida que hay algo más importante que pagar una hipoteca, algo como hacernos un huequito en el mural de las cosas memorables y ser feliz. No olvides que siempre habrá alguien que querrá contar tu historia.
1 perspectiva(s):
Me ha llegado... ¿porqué seguir el modelo de vida que nos imponen.. ?
Post a Comment