¿Cuánto tiempo nos pasamos esperando este momento? No sé, desde que tengo memoria recuerdo cómo todos me preguntaban qué quería ser de mayor. Y de mayor en mayor, nos hicimos mayores. Siempre pensando en el futuro, ¿total para qué? Luego extrañamos el pasado. Y sin embargo seguimos con esa impaciente prisa por vivir el "de mayor", por entender aquel estúpido "ya lo entenderás", por ver las películas de nunca nos dejaron ver, ir de fiesta, besar, hacer el amor... Y luego, a la hora de la verdad, ¿qué? ¿Qué es ese hormigueo que te recorre el estómago? ¿No te deja dormir? Y de repente te sientes como cuando tenías cinco años, la noche del cinco de Enero, con el corazón en un puño intentando descubrir a los mismísimos Reyes Magos con las manos en los regalos en el centro del salón. Y al final caíamos rendidos ante la fugaz ilusión que siempre regresaba.
Pues esto ha sido igual. No sé, llevo fantaseando con mis amigas sobre esto... ¡Quién sabe cuánto tiempo! Quería ser profesora, y luego descubrí que la paciencia no es lo mío. Tal vez actriz, pero resulta que ese mundo no es para mí, que mi metro cincuenta no es suficiente, y que por supuesto me sobran, por lo menos, ¡diez kilos! Entonces llegó el gran dilema de mis estudios, una rubia muy legal versus Robbin Sherbaski. Y durante un tiempo me decanté por ser la rubia legal de la gran pantalla, pero un buen día me levanté y descubrí que el mundo no era justo, que hoy por hoy no es tan fácil cambiarlo, y que si seguía mínimamente mis principios no iba a llegar a nada. ¿Por qué no mejor hacer lo que más me gusta en el mundo? Escribir. Escribir me encanta. Tal vez en una revista anti-Salsa Rosa. Tal vez en un periódico. Un libro, ¡ojalá! Sería un sueño. O hacer fotos, y retocarlas. O tener un programa de debate en la radio. ¡Y pensar que un día soñé con llegar a la ONU!
Nos pasamos la vida soñando, y al final, hoy ha sido mi primer día. Mi soñado primer día. No ha sido como me imaginé. No me he enamorado a primera vista de nadie, y a segunda tampoco. Yo ya tengo a mi enamorado en otra universidad. Tampoco me han dado una charla profundamente alentadora. Por suerte, la simpatía de la gente ha superado mis expectativas. Para ser sincera, estaba deseando dejar el colegio y rodearme de personas nuevas con mil historias nuevas que contarme. Me atrevería a decir que este primer día ha sido mejor de lo que jamás he soñado. (Y os lo advierto, un día soñé con ir a Oxford.)
1 perspectiva(s):
Me encanta ninfa. La verdad es que llevaba tiempo esperando que colgaras algo.
;)
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