Yo, la pieza que falta del puzzle.

21 Nov 2011

Nuestra muy maravillosa ley electoral.

El comunicado que aquí expongo es resultado de una reflexión profunda y una confluencia de indignaciones acumuladas. Sepan todos aquellos lectores que pueden unirse a mis medios (escasos) y mi causa. Dicho esto, procedo.
Conforme a la actual ley electoral, me declaro MINORÍA ABSOLUTA. En base a esta total desventaja de mi persona sobre el resto de la sociedad, me dispongo a crear el partido apolítico PMC (Por un Mundo Colored). A la vista está que no hay ningún otro partido apolítico que se encuentre en circunstancias de minoría absoluta, por lo que establezco que, si, por ejemplo, AMAIUR necesita 47.656 votos para obtener un escaño, con un voto al PMC baste y sobre para 50 escaños. Eso sí, sin dejar de considerarme nunca minoría absoluta, puesto que aunque puedan votarme desde cualquier Comunidad Autónoma, el terreno de mi casa es bien pequeño. 
Como ya sé yo que no se me va a considerar terreno independentista con semejante facilidad, alego que tengo una historia diferente a la del resto de España. Dieciocho años de historia. ¿A caso alguno de vosotros cree que ha vivido la misma historia que yo? Lo dudo. Y por si a los señores diputados y senadores les pareciese poco, reivindico la incorporación del idioma colorista en todas las escuelas públicas de mi zona. Bilingüismo, incluso exijo que este idioma se aprenda antes y en más profundidad que el castellano, común al resto de los españoles. 
¡Más aún! Y en previsión de que se me niegue la posibilidad de presentarme a las elecciones, AVISO: hay una banda terrorista a mis espaldas, nada nuevo, un secreto a voces, pero ustedes háganse los locos. Digan que no hay pruebas. Sé que gracias al miedo que os da y el subidón de poder que os proporciona poder decir que "habéis derrotado el terrorismo" dejaréis que me presente como signo del "triunfo de la democracia". (En este párrafo me refiero a los políticos, no al resto de españoles).
Dicho lo cual voy a explicar mi programa electoral: tirar piedras a mis oponentes, decirles todo lo que han hecho mal y todo lo que no han hecho bien. Hacer preguntas trampa. Eludir todo tipo de preguntas. Seré lo más ambigua posible. Nada de cambiar nuestra maravillosa ley electoral, por Dios, con lo bien que me viene. En vez de bipartidismo, será unipartidismo. Ah, y ahora que menciono a Dios, lo que es del Papa, es de todos, que para algo predican sobre solidaridad y que la Iglesia es la casa de todos. Los ocupas tienen las puertas abiertas de la casa del señor, y la policía no les evacuará. Seguiremos siendo católicos apostólicos romanos, fieles a las tradiciones, perdón, a las ¡benditas tradiciones! de esta nuestra patria. 
Y con esto, finalizo este comunicado dedicado a todos aquellos españoles con indignaciones acumuladas.
Oh, se me olvidaba. Como también sé que nada más llegue al poder haréis Trending Topic mi dimisión, me encargaré personalmente de que todos y cada uno de los españoles electores haya recibido antes de la publicación de los resultados de mi victoria una clase de paciencia y tolerancia. Clase de votos: para que se vote por el país y no por ideología. 
Ahora sí, y con el respeto por bandera, me despido de vosotros, queridísimos indignados/quejicas. Por todos vosotros, por este país, votadme. Merece la pena, os lo juro por Snoopy. 

1 perspectiva(s):

Jose said...

Totalmente de acuerdo con toda la marabunta de ideas que has expuesto. Comparto por completo tus quejas, las cuales también expongo yo en mi blog desde hace ya tiempo, junto con otras de rango similar.