Yo, la pieza que falta del puzzle.

21 Dec 2011

Ahora esta es tu vida.

Estás quieta, pero escuchas los pasos. Tú estás quieta, pero escuchas los pasos. Estás muy quieta, pero sigues escuchando los pasos. ¿De quién?, te preguntas, entre curiosa y asustada. No lo sabes, solo puedes hacerte a la idea. Sí sabes de dónde vienes. Conoces tu pasado. Y entonces te das cuenta, allí es dónde van esos pasos.
Empiezas a ver gente, espectros de gente. Se mueven despacio. No te miran. Sus ojos son vidriosos, igual que los de una muñeca de porcelana. Sigues quieta. A penas respiras. No sabes qué pensar. Hasta que reconoces un gesto, dos caras, un caminar... Y lo entiendes.
Esas figuras translúcidas que caminan en tu contra, son personas que has conocido en tu vida. Se van. No te miran porque no quieren mirarte. Tú eres el presente, ellos el pasado. Se van. Ya no tienen nada que hacer en tu vida. Con cada decisión que tomaste, y que ellos tomaron, os habéis ido alejando. Hay mucha gente. Gente con la que llevas años sin hablar. Gente que quedó atrás hace mucho tiempo. Caminan despacio, pero llevan el paso más ligero. Hay otra gente que sigue presente en tus pensamientos, pero no en tu vida. Algunos, de hace años, que fueron importantes pero... eligieron caminos distintos. Otros de no hace tanto, a penas cuatro meses, y te fallaron. A esos no les quieres mirar, pero lo haces. Te tiembla el labio. Estás muy quieta. A penas respiras. Tu corazón late deprisa. Por último, a lo lejos, en el horizonte, las más recientes, con las que aún tienes algo de que hablar, las que tú dirías "importantes". Esas van más despacio, pero se van. No es nada nuevo, ya lo sabías. Lo sospechabas desde hacía tiempo. Eso no alivia el dolor. Una lágrima salta desde tus ojos, y cae, nunca deja de caer. Nunca deja de doler. A esa, le siguen muchas otras. No entiendes por qué se están yendo, pero ya sabías que lo harían. No entiendes como se acaba, sin más, la amistad. Otras veces, es por mentiras, porque simplemente la vida os separa u otros mil motivos razonables. Pero ¿ahora? ¿Por qué? Estás quieta. No te mueves. No intentas impedir que se vayan. Te da un vuelco el corazón. Quieres que se vayan.
Aprietas los ojos, y los puños. Respiras entre cortado. La realidad no te gusta, pero la quieres. Qué bonita paradoja. Sabes que tiene sentido. Estás mejor sin ellos. Echarás de menos... Nada. Ya lo echaste de menos en su momento, ahora..., te has acostumbrado. ¿No sientes pena?, te preguntas. ¡NO!, gritas. Gritas, pero solo escuchas los pasos. Nadie escucha lo que tienes que decir. A esas figuras de ojos vidriosos no les importas. Y a ti, no te da pena. Es más bien rabia. Rabia por todo lo que dijeron, porque decían ser los mejores amigos del mundo y que iba a estar ahí para ti. Mentira. Ya lo ves, ya se van. Odias las mentiras. Ellos, solo disimulan que están por compromiso. Esperando que el tiempo haga de la separación algo natural. Pero tú ya lo sabes. Te adelantaste.
Abres los ojos. Dejas de hacer fuerzas. Mantienes el llanto. Tus labios están descontrolados. Se te escapa una lágrima. Una mano, suave, cálida y familiar, la salva. Le miras a los ojos. No son vidriosos. Es él. De carne y hueso. Está en tu presente. Te mira de frente. Detrás de él, otras tantas personas como él. Algunas de tu nueva vida, otras que, por suerte, no se van al pasado. Él te tiende la mano. Sin dudar, la coges. Te sientes segura. Empieza a caminar, hacia delante, hacia todas esas personas humanizadas de tu presente. Le sigues, de la mano. Te juntas con todos.
Ahora esta es tu vida. Ahora esta es tu vida. Los pasos desaparecen. Quieres mirar atrás, pero no lo haces. Eres consciente de tu pasado, pero ahora esta es tu vida. Aquí tienes que vivir.

2 perspectiva(s):

Nobelio said...

Hacía tiempo que no me gustaba tanto una entrada de las tuyas, y me alegro mucho de que mis pensamientos estén ahí, en este caso tu blog, antes de que yo los quiera disolver en alcohol pensando que nadie más los conoce.
Un abrazo!

Jaymay said...

No olvides que si alguna vez lo necesitas y me lo pides, a pesar de todo lo que ha pasado, si hace falta te doy la sangre.